Locación destacada: Villa Epecuén

Existen pocas locaciones en el mundo que puedan competir con las características que presenta Villa Epecuén, una localidad sobre la cual la catástrofe avanzó para luego retraerse, dejando expuesto un escenario post apocalíptico en estado natural que permite recorrer incontables rincones de imágenes tan fascinantes como sobrecogedoras, que conforman un paisaje único.

Gracias a estas cualidades, sus ruinas son visitadas por fotógrafos, investigadores y equipos de filmación de todo el mundo, que cada vez con mayor frecuencia se acercan para captar los fantasmagóricos escenarios. En particular, en el año 2014, un video realizado por Red Bull y el ciclista profesional Danny MacAskill, en el que se lo ve transitando por sobre las ruinas con su bicicleta, hizo que Epecuén diera la vuelta al mundo y despertara el interés de los realizadores.

Debido a las aguas termales de la zona, que poseen una salinidad de hasta 350 gramos por litro (más de diez veces superior a la del mar), y a su cercanía con la ciudad de Buenos Aires -se encuentra a 600 kilómetros-, Epecuén fue desde su fundación un destino elegido por las familias adineradas que se acercaban a beneficiarse del efecto curativo de las sales. Con el paso del tiempo, el pueblo creció para atraer a cada vez a más visitantes y se convirtió en un popular destino turístico gracias a su infraestructura, su capacidad hotelera y las distintas actividades que podían realizarse en torno a la laguna.

En 1985, la crecida del sistema de lagunas hizo que las aguas desborden el muro de contención cubriendo gran parte del pueblo, que fue evacuado completamente en cinco días. La localidad permaneció sumergida bajo las aguas casi dos décadas.

Cuando, en el año 2006, las aguas comenzaron a retroceder, las ruinas del pueblo emergieron junto con verdaderos bosques de árboles secos a causa del agua salada, edificios abandonados y deteriorados como el matadero -característico por su arquitectura art decó-, vehículos oxidados, viviendas vacías, grandes extensiones repletas de escombros y la desoladora imagen de lo que alguna vez fue la avenida principal de Villa Epecuén.

Desde entonces, varios directores eligieron el sitio como locación principal para sus películas de terror. Los olvidados, el largometraje de Luciano y Nicolás Onetti que tuvo su estreno en el Festival Internacional de Cine de Fantástico de Sitges, se filmó en su totalidad en las ruinas de la ciudad y, en el año 2010, Marcos Efron estrenó And soon the darkness, una co-producción entre Estados Unidos, Francia y Argentina, que tuvo a Epecuén como escenario principal de una historia terrorífica.

Imágenes Aéreas: Leandro Jasa