Filmar con drones en la provincia de Buenos Aires

Actualización 31/05/2019:el 28 de este mes la Anac presentó el proyecto para una nueva reglamentación. Podés encontrar aquí más información mientras se encuentra abierto a consulta pública.

Con el advenimiento del uso de drones tanto en el ámbito audiovisual como para fines recreativos,  se hace necesario tener presentes la recomendaciones de buen uso y reglas para una utilización segura de los mismos.

Tanto a pequeña como a gran escala de producción, sea un largometraje, cortometraje, videoclip, publicidad o video académico, cada día es más frecuente encontrar producciones que hacen uso del registro audiovisual mediante VANT o Vehículo Aéreo No Tripulado (comúnmente llamado Drone). Del mismo modo, numerosos son los dispositivos que se utilizan, siendo factible encontrar multicópteros en todo tipo de tamaño, peso, cantidad de hélices y posibilidades cinematográficas.

Drone ”Profesional” DJI Inspire 2, de lente intercambiable, y Drone “Doméstico” Mavic Pro. Web DJI

Ya sea utilizando un pequeño VANT doméstico propio o mediante la contratación del servicio de un VANT profesional, sean éstos pequeños o grandes, todos se rigen bajo las mismas normativas de operación y deben cumplir las mismas regulaciones. Es por ello que, para evitar posibles sanciones, multas y/o incluso accidentes, es indispensable conocer la normativa vigente a la hora de encarar un rodaje con este tipo de dispositivos.

La Administración Nacional de Aviación Civil, dependiente del Ministerio de Transporte de la Nación, conocida por su sigla ANAC, es el organismo encargado de normar, regular y fiscalizar las operaciones aéreas civiles en todo el territorio argentino. Por ello, en todo rodaje llevado a cabo en la Provincia de Buenos Aires -así como en el resto del territorio argentino-, la utilización de VANT está supeditada al cumplimiento de las normas, requerimientos y/o sanciones de este organismo nacional.

Cabe mencionar que desde el año 2015 rige la Resolución ANAC N° 527/2015, publicada en el Boletín Oficial, en la cual se aprobó el Reglamento Provisional de los Vehículos Aéreos No Tripulados (VANT). Allí se establecen las normas y requerimientos que deben ser tenidos en cuenta para el manejo de estos aparatos en todo el ámbito civil (podés ver la resolución completa aquí).

El incumplimiento de esta regulación puede ser motivo de multas, apercibimientos, inhabilitación, e incluso la aplicación del Código Penal bajo la figura de “delitos contra la seguridad pública”, y la consecuente aplicación del régimen de faltas aeronáuticas (Decreto n° 2352/1983). Esto se aplica, por ejemplo, al piloto a distancia que opera el VANT en zonas o situaciones prohibidas y/o por no contar con las autorizaciones correspondientes. Cabe destacar que quien contrata los servicios también puede ser apercibido si la operación se lleva a cabo fuera de las normas establecidas.

Requisitos para volar (y filmar) con VANT

1 – Registro del VANT

Es obligatorio utilizar un VANT registrado ante el Registro Nacional de Aeronaves de la ANAC. El trámite es sencillo y puede realizarse vía web de la ANAC a través del portal Casillero Aeronáutico Digital, o CAD. Cabe destacar que existen tres categorías para el registro, cada una de las cuales posee un arancel particular:

A – Drones pequeños (hasta 10kg)

B – Drones Medianos (10kg – 150kg)

C – Drones grandes (más de 150kg)

Podés encontrar más información y todos los pasos necesarios para hacer el registro aquí, y la tabla oficial de aranceles aquí.

2 – Autorización de pilotaje

El piloto debe ser mayor de 18 años y contar con la autorización de la ANAC como “miembro de la tripulación remota”. Para ello es necesario, en primera instancia, contar con un certificado de aptitud psicofisiológica emitido por un médico aeronáutico, y posteriormente, mediante la aprobación de una evaluación teórica (podés ver el conocimiento teórico requerido aquí) y práctica, que implica rendir con un VANT previamente registrado.

3 – Seguro contra terceros

Es obligatorio para utilizar un VANT contar con un seguro de responsabilidad civil por los posibles daños a terceros que puedan suceder durante la operación. El valor establecido que debe cubrir el seguro es de 2.000 argentinos oro (su cotización la establece el Banco Central de la República Argentina en forma trimestral), lo que corresponde aproximadamente a un monto de $22.660.600 (enero 2019).Actualmente son numerosas las aseguradoras que trabajan con este tipo de seguro, cuyo requisito básico suele ser la previa obtención de la autorización de la ANAC como “miembro de la tripulación remota”y la patente del VANT (obtenida mediante el registro).

4 – Contar con un manual de operaciones y un sistema de gestión de riesgos adecuado para operar.

El art.14 del Reglamento Provisional establece que este manual debe contener como mínimo:

1) procedimientos para el despegue y aterrizaje;
2) procedimientos en ruta;
3) procedimientos ante la eventual pérdida de enlace con los datos de control (data link);
4) procedimientos para abortar ante la eventual falla un sistema crítico;
5) procedimientos para evaluar la zona de operación;
6) procedimientos para la identificación de riesgos y peligros potenciales y para su mitigación;
7) identificación de los responsables de la operación y el de todos los miembros de la tripulación remota (piloto/s y observador/es) y
8) requisitos para la calificación de los piloto/s remoto/s y observador/es.

Por otro lado, en caso de querer solicitar autorización para realizar operaciones reguladas o prohibidas, éstas deben estar contempladas también en el manual de operaciones.

5 – Contar con una placa identificatoria inalterable fijada en la estructura del Drone.

Debe incluir el número de serie o de manufactura y el nombre y domicilio del propietario y del operador, si correspondiera. La estación de piloto remoto (habitualmente llamado “control”, desde donde se dirige el vuelo) debe llevar también inscrita la individualización del vehículo aéreo que desde dicha estación se controla.

Imagen: sitio web de la ANAC

6 – Respetar las áreas o espacios restringidos, así como evitar situaciones prohibidas, u obtener autorización previa para realizar la operación.

A modo de resumen, se podría establecer que:

– Está prohibido volar en la zona de aeropuertos y aeródromos, donde se exige conservar una distancia mínima de un radio de 5 km del centro geométrico de las pistas; y en helipuertos, a no menos de 1 km.
– Está también prohibido operar en zonas densamente pobladas o sobre aglomeraciones de personas.
– La operación del VANT debe realizarse siempre en un espacio aéreo segregado (“espacio aéreo de dimensiones especificadas asignado a usuarios específicos para su uso exclusivo”): a no menos de 30 metros de distancia en relación a personas o cosas ajenas a la operación, no más de 122 metros de altura (400 pies) y a partir de 10 metros en la vertical.
– Se debe operar exclusivamente en horario diurno y en condiciones meteorológicas visuales que permitan su operación segura. Está prohibida su operación nocturna.
Se debe mantener contacto visual permanente con el aparato, siendo para esto vital la presencia de “observadores” comunicados adecuadamente con el piloto.

Cabe destacar que para cualquier vuelo o filmación que requiera realizar una de estas operaciones prohibidas, se debe hacer un pedido especial ante la ANAC, quién podrá rechazar o aceptar la operación haciendo una excepción para una determinada operación.

Podés encontrar más información en el sitio oficial de la ANAC, y en la sección preguntas frecuentes.