Entrevista con Celeste Contratti, co-directora de Si el sueño fuera quererte dormiría eternamente: “El Club Unión Florida nos abrazó”

Luego de participar como uno de los nueve proyectos seleccionados de la segunda edición de Encuentro de Cine que se realizó en Chascomús en diciembre de 2018 -organizado por el Ministerio de Gestión Cultural de la Provincia de Buenos Aires a través de BAFilm-, donde los realizadores mantuvieron reuniones con referentes del cine para potenciar y enriquecer el desarrollo de sus películas, el largometraje documental dirigido por Celeste Contratti e Ingrid Valencic tuvo su premiere mundial en la sección “Hacerse Grande” del 21 BAFICI.

Si el sueño fuera quererte dormiría eternamente explora el mundo del patinaje artístico y el tránsito de la infancia a la adolescencia de la mano de Lara y Sofía, quienes se preparan para el show de fin de año de un club de barrio. BAFilm conversó con Celeste sobre el film y sobre la experiencia de rodar en el Club Unión Florida del barrio de Florida Oeste.

-¿Cómo se originó la idea de realizar un documental sobre Lara y Sofía y su relación con el patín y el show de fin de año?

Yo soy ex patinadora. Cuando volví de grande a mi club a ver un show de fin de año me di cuenta que todo eso era una película y una que conocía bien. El esfuerzo, el espectáculo, el club de barrio, las chicas, las madres, los valores que encarnan son los valores con los que me crié y que ahora pudimos plasmar en el documental. Además estábamos interesadas en ese momento tan complejo de la vida de las chicas que es la transición hacia la adolescencia y en el contexto grupal, las amistades, la vergüenza, y también la valentía para afrontar todas esas cosas que nos pasan.

-¿Cómo describirías el Club Unión de Florida?

El Club Unión Florida nos abrazó. Empezamos a ir a filmar y nadie nos conocía. De a poco fuimos formando vínculos, no solo con las chicas y las profesoras sino también con los abuelos que pasan sus tardes ahí jugando a las cartas, con la gente del bufete, con su presidente. De hecho, todos se prestaron amablemente a que los filmáramos. Después, al momento de editar, el club fue perdiendo su entidad como personaje para ser la segunda casa de las chicas, pero eso solo fue por una necesidad de acortar la peli. El club en sí es una hermosa película a donde seguiremos volviendo.

-¿Qué podrías mencionar de la experiencia de filmar en el barrio de Florida Oeste?

La experiencia fue muy buena, conocía el barrio porque nací en Florida. En ese sentido la cercanía con el lugar nos dio la posibilidad de narrar una película sincera, desde nuestro propio lenguaje que se había formado en ese mismo barrio. 

-Como directora, ¿cuáles crees que son los desafíos a la hora de realizar un documental de observación como Si el sueño fuera quererte dormiría eternamente?

Narrar a partir de lo real es difícil. El guión era ambicioso porque yo tenía muchos recuerdos y los había plasmados todos ahí. Al momento de editar era mucho material y tuvimos que ir acotándolo. Lo más difícil fue soltar un poco esas ideas originarias e intentar encontrarlas en el día a día de las chicas sin perdernos las cosas maravillosas que sucedían que nunca nos hubiésemos imaginado.

-¿Qué sorpresas te encontraste al encarar la tarea de filmar grupos de niñas y adolescentes?

Lo positivo es que ellas se dejaron filmar. Nadie dimensionaba muy bien qué estábamos haciendo y, aún así, nos dejaron y nos volvimos parte de esos entrenamientos. Ellas se acostumbraron a que estuviéramos ahí. Gracias a esto la película ganó y creo que es ahí donde aparece la frescura de ellas en la pantalla. Tal vez internamente lo incorporaron como un juego y eso ayudó a que sean ellas mismas, aunque haya una cámara ahí y un micrófono. La verdad, miro hacia atrás y el proceso fue (y sigue siendo) muy largo y de muchísimo trabajo. Aún así vale la pena, estamos muy contentas con el documental, nos alegra que la respuesta del publico en el BAFICI haya sido tan buena. Casi todas las funciones a sala llena y con devoluciones sumamente positivas de los espectadores. Además, ahora también nos sentimos parte de un club y eso es un plus que nos llevamos de todo esto.

-¿Cuál te gustaría que fuese la relación del público con el film?

Nos gustaría que se desate el boca en boca. Este deporte lo practican miles y miles de chicas en todo el país y afuera. Sin embargo, tiene muy poca difusión y apoyo. Y los clubes en todos esos rincones del país funcionan como un contexto de contención. Es por eso que nos gustaría que esta película llegue a todos ellos, para que se vean en una pantalla de cine y se reconozcan y sepan la importancia de este trabajo que es la crianza de tantos chicos. Y que las chicas se puedan ver, en esos primeros planos gigantes en las pantallas de cine y sepan que sus historias de vida también pueden ser protagonistas.